Dra. Estrella Flores-Carretero.

¿Eres de las personas que pierde muy fácilmente la cabeza en cualquier discusión en la oficina? Aprender a ser asertivo en el trabajo y en general en otros aspectos de nuestras vidas, puede marcar un antes y un después en la manera en la que nos relacionamos con las personas que nos rodean.

Pero para mejorar la asertividad en el trabajo, no dejar que la cabeza se nos caliente muy fácilmente (tengamos o no la razón), es indispensable que las personas hagamos un profundo análisis interior, conozcamos nuestros límites, y con ello; trabajemos en nuestra empatía.

Para ser asertivo en el trabajo se requiere ser paciente, pero sobre todo; comenzar a cuestionar ciertas actitudes propias: ¿qué nos lleva a reaccionar de cierta manera? ¿Es posible actuar de otra forma? ¿Cómo puedo hacer para que la comunicación con mi equipo funcione?

Si todas estas dudas rodean tu mente, entonces este artículo es para ti, pues he resumido algunas claves a considerar, porque los beneficios de ser asertivo en el trabajo no solamente te favorecerán a ti, sino que mejorarán increíblemente el clima organizacional. ¿Cómo? Veamos más a continuación.

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9 estrategias para ser asertivo en el trabajo y mejorar la productividad

¿Qué es la asertividad en el trabajo?

Entendido lo anteriormente mencionado, podemos definir entonces como asertividad en el trabajo a la habilidad social de comunicarse para expresar ideas o discrepar, sin perder los estribos. Pero para que ello ocurra, es necesario que las personas aprendan a expresarse de manera clara y precisa.

Esto quiere decir que una persona con esta cualidad, sabrá poner límites en la oficina sin caer en faltas de respeto, ya que estará altamente influenciado por una gerencia que demuestra su nivel de compromiso con los empleados, y que ha logrado inspirar en ellos toda una cultura corporativa.

En un artículo anterior, os compartí las características de una empresa emocionalmente inteligente. Os dejo el enlace para que le echéis un vistazo, porque allí me detuve a desmenuzar, punto por punto; cuáles son las actitudes elementales que debe tomar un cuerpo gerencial para el bienestar de todos.

Un buen líder siempre sabrá cómo impartir tareas y dirigir de forma concreta a su equipo. Si quieres saber más sobre cómo mejorar la asertividad en el trabajo, os dejo el siguiente enlace donde explico distintas estrategias que pueden ayudaros a evitar los conflictos laborales. 

5 ejemplos de asertividad en el trabajo

Ya que hemos revisado el significado de asertividad laboral, me gustaría compartiros algunos ejemplos clásicos de situaciones cotidianas en la oficina, para que podáis contextualizar mejor las cosas, y así tener una idea más clara sobre cómo resolver o evitar posibles enredos.

La asertividad positiva

El elogio es uno de los ejemplos de asertividad más sencillos y eficaces. Evita dar por sentado que las personas “saben” lo bien que lo hacen. Así pues, un empleado puede recibir una frase positiva sobre su desempeño como “me gusta la manera en la que llevas este proyecto”. Ello eleva su autoestima.

La asertividad elemental

Ser asertivo en el trabajo es también expresar nuestros derechos e intereses, sin que por ello exista un conflicto. Así, por ejemplo; ante constantes interrupciones o descalificaciones, podéis decir: “disculpadme, pero no me estáis dejando expresar mi punto”, “por favor, no grites. Yo no lo hago”.

Ser asertivo en el trabajo frente a la sumisión o una actitud agresiva

Esta idea busca enseñarle al otro a ser asertivo en el trabajo al hacerle reflexionar acerca de su propio comportamiento. Ahora pienso en algo como: “Por favor, entre más te molestas, más alzas la voz. Además, no me estás dejando explicarme. ¿Podrías detenerte un momento y dejarme hablar?”

Cómo ser asertivo mostrando comprensión y manifestando la necesidad propia

Este modelo busca ser asertivo en el trabajo al reconocer a la otra persona, seguido de la expresión de nuestros propios deseos y necesidades. Algo así: “Entiendo que tu punto de vista”, “Comprendo lo que dices”, seguido de un: “pero te estoy proponiendo…”, “mas, yo lo que quiero decir es que…”

Comunicación asertiva en el mundo laboral: aprendiendo a decir NO

Esta es una de las tareas más difíciles para muchas personas, pero si hablamos acerca de qué es asertividad, debemos aprender a ser sinceros. Estos son algunos ejemplos: “¿Me estás queriendo decir que…, ¿cierto? Entonces mi respuesta es no, por…” o “Lo siento, no puedo hacer eso”.

Importancia de la asertividad en el trabajo

Me atrevería a decir que una organización que no sepa plantearse de manera asertiva, estará condenada al fracaso, y la razón es muy sencilla: a los proyectos los sustentan las personas, y nadie soporta estar en un lugar donde la negatividad es el pan nuestro de cada día.

Sé que los malos ejemplos sobran, es verdad, pero por algo las grandes empresas han estado interesándose en generar un ambiente de bienestar y de calidez para sus empleados, y ello implica tener canales regulares de comunicación, así como maneras efectivas de validar sus emociones.

De hecho, las investigaciones sobre la relevancia del compromiso organizacional indican que la actitud laboral, el cómo ser asertivo en la empresa, está constituido por tres elementos. El primero es la parte afectiva, que son los sentimientos de un empleado hacia la compañía, la cual impregna sus actos.

El segundo de ellos es lo cognitivo, lo cual está compuesto por todas las creencias que ha adquirido el trabajador con el paso del tiempo, y el último tiene que ver con su comportamiento, lo que le lleva a inclinarse a ser asertivo en el trabajo, o las personas a las que sigue en la oficina.

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Comunicación asertiva en el mundo laboral

9 acciones para ser asertivo en el trabajo

Pensando en distintos consejos para ser asertivo en el trabajo que he recopilado en mi experiencia como mujer líder en el mundo empresarial, quiero dejaros este pequeño listado. Espero que os sea de gran ayuda a partir de este momento, sin importar cuál sea vuestro empleo.

Comunícate sin indirectas

Para ser asertivo en el trabajo no se puede andar con medias tintas. Las indirectas solo generan chismes, y ponen el ambiente laboral tenso. Las personas debemos ser claras y precisas en nuestras demandas, no podemos pretender que los demás adivinen nuestras intenciones.

Uno de los métodos más efectivos para ser asertivo en el trabajo y evitar estos inconvenientes es practicando una metodología de comunicación basada en los roles scrum, la cual nos ha resultado muy eficaz en el instituto. Espero que también sea de provecho para vosotros en vuestros equipos.

Trabaja en tu autoconfianza

Por otro lado, ser asertivo en el trabajo también tiene que ver con el trabajo que hagamos en nosotros mismos. Suele ocurrir, especialmente en personas que son tímidas o en ambientes laborales verdaderamente tóxicos, que los trabajadores no dan su opinión por temor a represalias.

Los líderes deben trabajar por generar climas laborales en donde las personas se sienten cómodas dando su opinión, pues ser asertivo en el trabajo es la manera más idónea de ayudar a un equipo a crecer. Así que dejad las vergüenzas a un lado, que si estáis equivocados, tampoco es el fin del mundo.

Repite tu postura usando un tono calmado y bajo

Para ser asertivo en el trabajo se requiere aprender a gestionar las emociones, pero mucho cuidado, porque esto no quiere decir que debáis reprimiros. ¡Al contrario! Es buscar maneras efectivas de no caer en el abuso o de dejarnos llevar por un momento de ira. Siempre se pueden canalizar las cosas.

Es decir, que todo aquel que quiera ser asertivo en el trabajo debe aprender a defender sus derechos o ideas, sin por ello caer en el absurdo de perder la calma. Si tenéis que repetir nuevamente vuestra opinión o negarse a algo, hacedlo desde el respeto, usando un tono que apoye vuestra compostura.

Muestra flexibilidad para generar acuerdos

Evidentemente, ser asertivo en el trabajo también conlleva a aprender a ceder, como en cualquier negociación o a reconocer cuando nos hemos equivocado. Así las personas sabrán que no sois un muro infranqueable, siempre y cuando no estén poniendo en duda vuestros valores, por supuesto.

Para ser asertivo en el trabajo es necesario aprender a llegar a acuerdos con las demás personas, si queremos que nuestras propuestas sean validadas también. Nosotros no tenemos que tener la razón en absolutamente todo, ni mucho menos imponer nuestra voluntad a los demás.

Una de las estrategias más poderosas de cualquier negociado es el aprender a escuchar y la de transmitir empatía con la otra persona, así será mucho más fácil poder llegar a un punto intermedio donde ambas partes salgan beneficiadas.

Haz las preguntas desde la empatía 

Para poder mejorar la asertividad en el trabajo es necesario reconocer que las emociones de los compañeros son tan válidas como las propias. Cuando surgen situaciones que pueden prestarse para malos entendidos, lo mejor que podemos hacer es preguntar de manera respetuosa.

Por otro lado, es importante entender también que para ser asertivo en el trabajo se requiere generar preguntas que inviten al otro a explicar de mejor manera sus ideas o sentimientos, y así pueda brindar mayor información acerca de lo que está aconteciendo en esos instantes.

Detente antes de sobrepasar tus límites emocionales

Las cosas dichas en un momento de cólera no pueden ser borradas, por mucho que nos disculpemos posteriormente. Ser asertivo en el trabajo es comprender que quien tenemos al frente también es una persona, y que la mejor manera que tenemos para defendernos es mantenernos firmes.

Cuando aparecen situaciones en la que sentimos que nuestras emociones se pueden salir de control, lo mejor es tomarse una pausa en la conversación y esperar a que los ánimos se calmen.

Entre los ejercicios que puedes hacer para retomar el control están, el tomar una breve caminata para despejar la mente o realizar respiraciones profundas con inhalaciones prologadas para oxigenar el cerebro y conseguir el punto de equilibrio emocional.

En Academia de Emociones buscamos ahondar más sobre el significado de asertividad, además de enseñarle a nuestros estudiantes las más avanzadas prácticas en inteligencia emocional, para que las personas puedan tener un mejor desenvolvimiento en su vida laboral y personal a través de la gestión de las emociones.

Habla de forma directa, clara y concisa para entablar una comunicación asertiva en el mundo laboral

En los anteriores ejemplos de asertividad quedó demostrado que los malos entendidos deben ser aclarados lo más prontamente posible para evitar que las cosas se salgan de control. Por ello, nuestra manera de expresarnos (tanto en forma como en contenido) tiene tanto peso.

Es recomendable utilizar un tono de voz ajustado al auditorio y mantener un tono de cordialidad y respeto, aun en las situaciones más críticas o cuando se tenga que realizar algún reclamo. Así, la persona no se sentirá menospreciada o agredida, lo que facilitará el entendimiento y poder llegar a un acuerdo que beneficie la dinámica dentro del equipo de trabajo y el logro de los objetivos.

Lo bueno es que quienes conocen los beneficios de ser asertivo en el trabajo, siempre terminan aplicando esta cualidad a otras áreas de su vida. Además, se convierten en personas con las que es más fácil conectar emocionalmente, porque saben expresarse con sinceridad y precisión.

Haz de la empatía tu enlace con el otro para mejorar la asertividad en el trabajo

Cuando buscamos mejorar la asertividad en el trabajo, abrimos un espacio para que las personas se muestren vulnerables, y nosotros también. Por fortuna, cada vez son más las empresas que están dejando atrás esa imagen de liderazgo duro, inflexible, donde está prohibido equivocarse.

Ser asertivo en el trabajo es reconocer que las organizaciones están compuestas por personas, que el capital humano siente y padece, y sus líderes también. Porque cuando se logra conectar desde el entendimiento emocional, la comunicación empresarial fluye mejor.

Pon atención a tu lenguaje corporal para ser asertivo en el trabajo

Está comprobado que se puede decir mucho más con los gestos y el cuerpo, que cuando se transmite cualquier otro tipo de comunicación, como la oral o la escrita, por eso para ser asertivo en el trabajo es necesario cuidar el lenguaje corporal cuando interactuamos con otra persona del equipo de trabajo.

Suele ocurrir que quien no sabe cómo ser asertivo en el trabajo, a menudo usa un lenguaje corporal que les hace ver un tanto agresivos, aunque realmente a veces esa ni siquiera sea su verdadera intención. Por otro lado, quienes sí lo entienden, más bien lo usan para reforzar aquello que están diciendo.

Así que ya lo sabéis, en la próxima ocasión que estéis en una reunión laboral, cuidad vuestras posturas, vuestros gestos, porque ser asertivo en el trabajo implica tener en consideración la manera en la que nos expresamos en un todo, y ello incluye también nuestra corporalidad.

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Infografía sobre como ser asertivo en el trabajo

Recomendaciones sobre cómo ser asertivo en el trabajo para mejorar la productividad de tu equipo de trabajo

Más allá de los consejos para ser asertivo en el trabajo que os pueda dar, lo único que tengo para deciros al final de todo es que las emociones juegan un papel fundamental en el desarrollo de las organizaciones. Tener esto en cuenta es lo que marca la diferencia entre los buenos y los malos ambientes de trabajo.

Pero ser asertivo en el trabajo no es una función que empiece desde el primer día en que un individuo pone un pie dentro de una oficina. Es más una toma de consciencia que deben hacer las personas en su interior, además de aprender a reconocer y validar las emociones propias. Y eso le cuesta a mucha gente.

En Academia de Emociones La Experiencia, buscamos que las personas se sumerjan en diversas circunstancias que les hagan cuestionar o reconocer la manera en la que lidian con el imprevisto, con las situaciones que no están a su alcance, porque para eso están las emociones.

Es reconfortante saber que luego de nuestros talleres, las personas regresan a casa con muchas más preguntas de sí mismos, con más ganas de conocerse, de comprender sus propios procesos psíquicos, pero sobre todo; es maravilloso fijarse en que han cambiado de parecer sobre sus emociones.

Ellas están allí para ayudarnos a responder de manera efectiva ante los estímulos externos, y aunque muchas veces no las entendamos, lo mejor que podemos hacer es aprender a canalizarlas de manera adecuada y efectiva, para que no se conviertan en nuestras peores enemigas.

Además, de la mala gestión corporativa también nace el estrés, una reacción emocional producto de mantenernos en constante estado de alerta, y créanme; no hay nada más tóxico para nuestro cuerpo que ello. El mundo está llamado a cambiar, y para ello debemos aprender a mirar en nuestro interior.

No me queda más que despedirme y ratificarles mi invitación a nuestra Academia de Emociones. Es un espacio que bien vale la pena, en donde váis a tener la posibilidad de hacer un viaje por vuestro mundo interior, mientras realizáis con nosotros un viaje de aventuras. ¡Os esperamos!